sábado 22 de octubre de 2011

Curar el alma

Me sigue el mundo como carpintero viejo
al que han comprado cada obra de su vida
tan sólo tengo unos papeles de reflejo
con las "mil gracias" y una eterna despedida.

Me voy sintiendo como costurero pobre,
el que remienda cada alma malquerida,
si se me han ido otras bocas con otro hombre
y no me queda para amar ni una querida.

Me duele ser cual cerrajero siempre triste
facilitando la apertura de latidos
de corazones que van a latir atentos
por unos seres que siempre aman tan sin chiste.

Me voy rondando como antiguo caminante
a escuchar estos sonidos de mi pueblo
sé que mañana ha de coronarme el aire
y ha de vestirme el corazón que hoy no siento.

Me iré y les cuento que no volverán a verme
con este llanto que me moja la camisa
iré a construirme los balcones para asirme
con las dos manos a mis propias alegrías.

Iré y no vuelvo a morirme entre las obras
que han de llevarse otras almas y otros cuerpos
construiré patria de mi casa, de mi nombre
porque no puedo dar todo eso que no tengo.

Volveré lejos anidado en otro tiempo
más liberado de mi alma y mis latidos
han de decirles que aunque siempre estuve lejos
siempre los amo y en mi vida los conservo.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada