viernes 14 de octubre de 2011

Noche en tu cuerpo.

Busqué tus labios tan en silencio
para rozarlos cual toca el viento,
mientras la luna, creciendo lento,
se sonrojaba y seguía viendo...

Al fin pasándome por tu cuello
por tu oído dije: "Te quiero"
y empecé a amarte como si el tiempo
ya no existiera... sólo tu cuerpo.

Ya era tarde, grillos y sueños,
pero nosotros seguíamos presos
uno del otro tratando inciertos
de fusionarnos en nuestro aliento.

Tome tu blusa, que voló a un tiempo,
para dejarme mirar tus pechos,
tan finos montes de mi deseo,
lluvia quemante, placer eterno.

Nos recostamos sobre tu lecho
por tu cintura corrí sin miedo
quité otra prenda, te busqué atento
"eres perfecta" murmuró el cielo.

Y así desnudos miramos luego
a nuestros ojos, como en acuerdo,
estaba oscuro, todo sereno,
y era el tacto guía de momento.

Era planeado buscar silencio
mas poco tarde falló el intento
es imposible ser tuyo, es cierto,
sin inmutarse y romper el viento.

Miré tu rostro, busqué tus besos,
pasaron horas... que aún recuerdo
y si esta noche te busca el viento
sabrás que es tuyo mi pensamiento.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada