
Encerrado entre pinturas y palabras
refugia cauto el novel beso su fragancia;
y entre natura, te guardaba con mi palma
tu lindo tacto que se unía con mi esperanza.
Y el pensamiento que buscaba horizontes
retenía poco al corazón que ya añoraba
buscar tus ojos con los míos para decirte:
quiero adorarte y pedirte que lo intentaras.
Luego mis pasos que abrazaban tu pisada
hicieron frente a aquella incierta encrucijada
y tu cintura fue el espacio que anidara
abrazo eterno que soñaran las montañas.
Respiración acompasada, luego tus labios,
que aparecían ante mi, dulce milagro,
me compartieron la pasión y susurrando
te hacían mi niña, lindo sueño y bello encanto.


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